Maki

Me gusta librar los viernes porque Tiere sólo trabaja hasta medio día. Sobre todo si puede trabajar en casa, porque aunque él esté con el ordenador yo puedo pulular a su alrededor y parece como que pasamos más tiempo juntos.

El último viernes que yo libré tuvo que ir a la oficina, pero aprovechamos bien nuestra tarde-noche libre.

Estuvimos dando un paseo por el centro y aprovechamos para dar una vuelta por Primark Gran Vía. La verdad es que la tienda es espectacular. Pero nada os puedo contar de ella que no hayáis leído en los miles y miles de artículos que se han escrito sobre ella. Si tenéis curiosidad, ir a ver por nosotros mismos…

De camino al centro llamamos a B&B, otro compañero de trabajo que de ha convertido en amigo. Tenía la tarde libre y aprovechamos para vernos. Estuvimos en el Mercado de San Ildefonso tomando unas cervezas y cuando nos quisimos dar cuenta eran casi las 11 de la noche. Podéis ver aquí un post de este sitio tan bonito.

Yo me moría de hambre y en casa no teníamos nada para cocinar, así que B&B nos dijo que si nos gustaban los makis conocía un sitio muy rico que estaba muy cerca y allá que nos fuimos… Sólo teníamos que subir la Calle Santa Bárbara hasta la Plaza de San Ildefonso. Y allí, en la misma plaza, está este restaurante de cocina japonesa: Maki.

Estaba tan inmersa en la conversación que no hice ni una sola foto al local, así que me he tenido que descargar estas de Google.

No os voy a engañar, no tengo muy claro como pidió B&B todo lo que cenamos. Le eché un vistazo a la carta pero como estábamos hablando no la vi. Así que como a los 5 minutos de estar con ella en la mano y no hacerle ni caso, B&B nos preguntó que queríamos beber y se levantó a pedir.

Enseguida volvió con las bebidas y a los pocos minutos empezaron a traernos las bandejitas.

Os dejo las fotos de la cena, todo buenísimo, claro… Ensalada de algas, makis, niguiri, sashimi, las empanadillitas fritas rellenas de verdura (ñam ñam), brochetas de pollo y de salmón, arroz, tallarines y pollo empanado. Todo con wasabi, jengibre, salsa de soja y esa otra salsa blanca (que no probé y que no tengo ni idea de que es porque no se lo pregunté a los chicos).

Lo comimos casi todo con palillos, después de tanto tiempo de no usarlos me alegró que no se me cayeran a la primera de cambio… Digo casi todo porque el arroz no estaba lo suficientemente compacto y se nos escurría, así que tuvimos que pedir unos tenedores, muy a nuestro pesar.

No os puedo decir cuanto costó la cena, porque pagó B&B. Le debemos una igual o un par de cerves por ahí…

Hemos descubierto, además, que hay un restaurante de la cadena muy cerca de casa. Así que seguramente más de una vez vayamos a hacerle una visita a la hora de la cena…

Lo más importante de todo, pasar la tarde-noche con B&B. La verdad es que nos vemos muy poco y le echo mucho de menos entre medias… Pero en las últimas semanas nos hemos visto dos veces!!! Yujuuuu!!!

Puedo prometer y prometo que nos volveremos a ver antes de 2017.

 

 

 

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