Cumpleaños en Macera y The Basque

Cucuruchito ha cumplido años. 38 exactamente y la verdad es que los lleva tan estupendamente que nadie se cree que los tenga. De hecho, Tiere no se lo creía. Íbamos en el coche La Rubia, Tiere y yo y su contestación, a voz en grito, no fue otra que “38 pollas”. Bueno, pero eso fue al final del día… Así que vamos a empezar por el principio.

Cucuruchito y La Rubia comieron juntas. Si, segundo año consecutivo que no puedo ir a esa comida de cumple porque trabajo. Envidia de la mala, porque mientras ellas probaban la nueva pizza de calabaza de Lamucca yo me comía un triste y sosísimo revuelto de champiñones en un bar de menú de Centro Comercial.

Total, que cuando salí del trabajo casi a las 8 cogí el coche y me fui para el centro. No se si os he contado alguna vez que no me gusta conducir. Lo odio. Y mucho más cuando lo hago fuera de mi zona de confort, porque me pongo nerviosa. Como a ocasión lo merecía me puse el GPS en el móvil y allá que me fui. 28 minutos decía, pero tardé cerca de una hora, ya que el maldito GPS perdía la señal todo el rato y me tuvo dando vueltas por Madrid hasta que fui capaz de encontrar un sitio conocido y ubicarme.

Por fin llegué donde me estaban esperando Cucuruchito, La Rubia y otros dos amigos más. Macera, un sitio chulísimo al lado de la Plaza de Tribunal.

Cucuruchito eligió este sitio porque nunca da puntada sin hilo… Tiene historia, y una historia genial. Es un bar con un concepto muy diferente al que todos estamos acostumbrados. Detrás de la barra, las botellas no tienen marca, sino carteles escritos a mano con los nombres de las bebidas. “Esta mujer está loca” podéis pensar algunos…. Pero no! Resulta que a Narciso Bermejo, su dueño, se le ocurrió que podría crear un sitio en el que hacer sus propias destilaciones (de muy buena calidad, por cierto) con productos de temporada y especias naturales, como se ha hecho desde antaño en muchas casas españolas. ¿Quien no conoce a alguien que tiene en casa el orujo o el pacharán que hace su tío o su abuela? Y la cosa no acaba aquí, porque también elaboran sus propios refrescos, tienen unos sándwiches con una pinta estupenda, hacen sus propias tartas (cuando llegué aún olía a bizcocho recién horneado) y tienen tres talleres diferentes para aprender a hacer tus propios macerados.

Podéis trastear un poco en su página web o en su Facebook.

Tiene rincones tan bonitos como éstos…

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Tiere llegó mas tarde, cuando ya habíamos decidido ir a cenar algo. Así que salimos de allí buscando un restaurante con opción vegetariana para Cucuruchito. Hace años que no come carne y nosotros nos buscamos sitios donde ella se sienta a gusto.

Dimos un par de vueltas, pero al final encontramos un lugar de esos especiales que te encuentras sin querer pero al que tienes intención de volver. The Basque.

Lo primero que te llama la atención del restaurante es la decoración. El sitio es una pasada y lo que más me gustó de todo fue la pequeña cocina a la vista que parte la mesas de la entrada y a zona de atrás.

Llegamos cerca de las 11, el camarero nos recibió con una enorme sonrisa y nos puso en una mesa en la zona de atrás del restaurante. Nos moríamos de hambre, así que decidimos rápidamente la cena.

Para compartir nos decantamos por Humus. Venía aderezado con un chorrito de aceite de oliva y pimentón y acompañado de pan de pita. Tiere ha conseguido que coma legumbres antes de que acabe el año, aunque creo que él más bien pensaba en buen cocido, así que lo ha conseguido a medias. Me quedé con ganas de la ensalada de quinoa, pero ya la probaremos cuando volvamos…

hummus

Pedimos una hamburguesa cada uno, aunque La Rubia y yo compartimos las nuestras, porque a las dos nos gustaban las mismas. Con Tiere no puedo compartirlas, que a él le gustan asustadas en la sartén y a mi muy hechas. Es genial que Cucuruchito se pudiera comer también una hamburguesota porque tenían opción vegetariana con tofu.

Las hamburguesas que compartimos fueron “IL GIRO” (con mozzarela y tomate seco como ingredientes estrella) y “CON UN PAR” (con huevo, claro). Por cierto, ha sido la primera hamburguesa que me he comido con los brackets, por lo que lo hice con cuchillo y tenedor, y la experiencia no fue tan horrible.

"CON UN PAR"
“CON UN PAR”

 

"IL GIRO"
“IL GIRO”

Tiere pidió la “IBÉRICA”, con queso manchego y jamón ibérico.

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Y Cucuruchito la “TOFU”. Al pedirla preguntó que si el tofu estaba crudo o pasado a la plancha. Cuando el camarero contestó que pasado a la plancha a Cucuruchito le encantó, debe ser importante para el sabor, pero tengo que investigar más acerca del tema. En el momento no se me ocurrió preguntarle porque, ahora me arrepiento…

Como habéis visto en las fotos, todas las hamburguesas vienen acompañadas de paratas fritas. Muy caseras y muy ricas.

Le toca el turno a los postres… Y que delicias! Lo primero que busco en las cartas de postres es la tarta de queso. Y si! En The Basque he encontrado la que más me ha gustado en el mundo. Estaba perfecta. No eché nada de menos ni le habría puesto algo más, cremosa, dulce, con un toque ácido en la cobertura pero sin pasarse, la base de galleta perfectamente equilibrada… Una pasada de tarta, vamos.

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Tiere pidió tarta de zanahoria, que también estaba muy buena, pero al lado de la de queso no tenía nada que hacer conmigo… Ñam Ñam Ñam

Las chicas no pidieron postres, y se me escapó delante del camarero que me gustaría verlos todos. Se quedó un poco extrañado y al final le contamos que le hacíamos fotos a toda la comida y me hubiera gustado ver todos los postres porque escribo este blog.

Empezamos a hablar con él cerca del restaurante, de los socios, de él mismo y la verdad es que era un encanto. Descubrimos que él era asturiano y que los dueños del local son tres socios, que además de The Basque, llevan el restaurante de al lado, que se llama “El Mandil”. Fue una casualidad muy grata topar con este sitio, porque es el primero que hay en Madrid y solamente llevan cuatro meses abiertos.

El cocinero estaba probando una receta nueva para la tarta de queso y como le dije que era fan de las tartas de queso nos sacó un trozo. Me recordaba mucho a la quesada que probamos Tiere y yo en Cantabria. La mermelada estaba más ácida que la de la primera tarta y no tenía base de galleta. A Cucuruchito le gustó más, pero yo me quedo con la primera, sabéis que estas cosas siempre dependen de cada persona.

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También nos dijo que tenían tarta de chocolate y cerveza negra, tarta de cuatro chocolates y selva negra. Les hicimos fotos, pero no las probamos. No podíamos más!!!

Tarta cuatro chocolates
Tarta cuatro chocolates
Selva Negra
Selva Negra

Y ahora la cuenta… Todo lo que comimos y las bebidas nos salió por el módico precio de 58,05€ (14,50 por cabeza).

Ah! Se me olvidaba enseñaros el local! Menuda cabeza la mía… Como no puedo elegir solamente una foto os dejo una galería con casi todos los rincones bonitos. Algunos no os los enseño para que vayáis vosotros mismos a descubrirlos… Os encantará, os lo aseguro…

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Y lo más importante de todo, compartir un cumpleaños más con Cucuruchito ha sido un auténtico placer. Muchos años juntas, compartiendo nuestras vidas. Viendo cosas bonitas en los charcos, en las bolas de Navidad… Llenando nuestras tardes de café, de risas, de confidencias… Por mil y un momentos más, por muchos cumpleaños más, por quererla hasta la luna ida y vuelta… Te quiero mucho Cucuruchito!!!

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