Reformas en el chalet de Pececito

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Cada poco tiempo Tiere traslada a Pececito a una pecera de globo (el hotel) para limpiar su chalet. La verdad es que es un poco lío y no lo puede hacer de un día para otro porque hay que preparar el agua para que a Pececito no le pase nada. Usa agua del grifo, pero hay que echarle un líquido especial para que se vaya el cloro.
Pues resulta que esta semana ha tocado limpieza general del chalet y hemos aprovechado para hacer obras. En realidad lo que hemos hecho ha sido añadir decoración, termostato y un punto de luz.
Últimamente hemos visto a Pececito como un poco tristón y vamos a ver si el cambio le anima un poco.
Y diréis…¿como puedes ver triste a un pez? Pues oye! Que si que se nota… Se nota en que el azul no es tan azul, que no come tanto, que está mucho tiempo quieto, que no viene rápido a comer… Pues cosas de peces!!
Había que quitarle todo el agua a la pecera y limpiar las piedras del fondo, llenarla con agua nueva y echar el líquido para que se vaya el cloro.
Una vez hecho eso y pasado el tiempo establecido para volver a meter a Pececito en su chalet hemos decidido que necesitaba cosas para entretenerse, estar más caliente y tener más luz.
En casa sólo da el sol un poco por la mañana y de medio lado, así que hemos comprado una línea de luces led para peces, a ver si se anima. Hemos comprado un termostato para mantener la temperatura del agua entre 20ºC y 25ºC, que hemos leío que es la ideal para los betas. También hemos puesto una planta, aunque esta vez artificial, que cuando compramos la natural se nos llenó la pecera de caracolas y menudo lío. Como Pececito es un pez luchador, también le hemos puesto un espejo. Y por último, una especie de figura de cerámica con huecos y agujeros donde esconderse.
Pececito lleva ya un par de horas en su chalet reformado y no para de explorar y jugar a esconderse. A ver si vuelve a ser el Pececito de siempre, el que traje en coche en abril del año pasado y no tuve corazón para llamarle Uno.

Perros, gatos y Pececito

No me gustan los perros… Bueno, tampoco es del todo cierto. Lo que pasa es que tuve una mala experiencia de pequeña con un pastor alemán llamado Suan y desde entonces me dan pánico, sobre todo los perros grandes. Intento no acercarme mucho a ellos, pero a veces es inevitable que vengan a explorar a mi alrededor y me pongo muy nerviosa. Aunque si es un perro grande que he conocido cuando era pequeñito y nos hemos hecho amigos, no pasa nada. La verdad es que ahora que lo pienso es un poco extraño, pero bueno….
Los gatos si que me gustan desde siempre, a pesar de que todo el mundo diga que son ariscos y territoriales. Debe ser que con los que yo me he cruzado son todos cariñosos y juguetones. Algunos días me da el verete y me apetece adoptar un gatito, pero luego pienso en la gran responsabilidad que es cuidar de un animal y se me pasa, que suficiente tengo cuidarme de mi misma…
Y luego, Tiere y yo tenemos una mascota que no suelta pelo… Se llama Pececito. En un principio se iba a llamar Uno, por si daba el caso de que había Dos, Tres… Pero cuando fui a por él a la tienda y me lo traje de camino a casa en su bolsita en el coche le hablaba y le llamaba Pececito, así que con ese nombre se quedó.
Hemos tenido una crisis con él, porque un día se despertó con la barrigota hinchada y flotaba mucho, pero le dejamos sin comer porque leímos que era una especie de indigestión “pececil” y se recuperó en un par de días. Pero me llevé un berrinche como si tuviera 8 años en lugar de 28. Pececito es mi primera mascota y ahora se lo que es querer a un animalito. Vale, de acuerdo, Pececito no interacciona conmigo salvo cuando levanto la tapa de la pecera porque sabe que va a comer, pero aún así le quiero.
Y eso que Pececito no es realmente mío, es de Tiere. Un mes antes de su cumpleaños me dijo que le gustaría tener un pez, que de pequeño había tenido peceras grandes y las había cuidado con su padre. Así que el día de su cumple me levanté pronto y me fui a por un pez que fuera resistente. Tiere le da de comer, le cambia el agua y todos los cuidados que Pececito necesita y yo, le observo nadar y esconderse detrás de la planta.
En cualquier caso, seas de perro, de gato, de pez o de pájaro… Una mascota puede ser un buen regalo pero NUNCA UN JUGUETE!!! Piensa que tendrás un compañero fiel el resto de su vida y tienes que ser capaz de que ésta sea la mejor posible, que los animalitos necesitan muchos cuidados. Y es mucho mejor adoptar que comprar, que hay muchos animales que buscan un hogar.

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