Call to action variations

Hoy era uno de esos días en los que ni a Tiere ni a mi nos apetecía cocinar. Nos hemos liado la manta a la cabeza, nos hemos saltado la dieta y nos hemos ido a cenar al Peggy Sue del Ensanche de Vallecas. Íbamos a pedirlo por teléfono, pero como llovía nos ha dado pena el repartidor y nos hemos ido al restaurante, que lo tenemos a 5 minutos.

( Insertar mapa del sitio)

Cuando hemos llegado había un par de mesas con los postres (Ñam Ñam Ñam) y otra con un grupo de chicos que acababan de llegar y estaban pidiendo.

Como ha sido un plan inesperado no andábamos con antojos y nos ha costado un poco elegir que comer. Mientras nos han traído las bebidas: Cocacola Zero Sin Cafeína sin hielo ni limón, por favor. Zero por el azúcar, Sin Cafeína porque sino no hay quien me duerma, sin hielo porque si bebo cosas frías en invierno enseguida me pongo mala y sin limón porque no me gusta el sabor que le deja a la bebida. Todo un arte servirme una Cocacola… Jajaja…

(Insertar foto palitos)

Lo bueno de este sitio es que puedes hacerte la hamburguesa a tu gusto eligiendo los ingredientes que quieras.
Para compartir hemos elegido unos palitos de pollo que vienen con salsa de mostaza y miel.

Tiere ha elegido hamburguesa de ternera con lechuga, cebolla frita, queso cheedar y bacon. Y yo hamburguesa de ternera con cebolla cruda (morada, muy rica), bacon y queso cheedar.

(Insertar foto hamburguesas)

Lo malo de Peggy Sue es que tardan bastante en traer la comida, pero tiene algo genial para que fe entretengas mientras. En las paredes, al dado de cada mesa, hay una máquina de discos. Puedes seleccionar la música que quieres que suene en el hilo musical y le hemos estado dando un repaso a todas las canciones que conocíamos de los Beatles, de …..(poner todos los grupos que escuchamos esa noche).

Otra de las cosas buenas sin las salsas. Tienen dos muy ricas son exclusivas de Peegy Sue: salsa picante (que no pica mucho) y barbacoa. Las hemos probado las dos con los palitos y la verdad es que están muy buenas.

(Insertar fotos salsas)

Y por fin el postre. Ya os he contado en otros post que soy súper postrera, que tengo estómago de postre y no me suele resistir a probarlos en cada sitio al que voy. Cuando empecé a salir con Tiere, él no era mucho de pedir postre, pero la fuerza de la costumbre ha hecho que ahora también lo pida siempre y solemos probar alguno más. La mayoría de las veces él sólo lo prueba y término comiendome yo casi los dos postres enteros, pero bueno, a mi no me importa…jajaja…
Aquí también hay tarta de queso así que me la pedí y la verdad es que está buenisima. Tiere pidió red velvet y no nos gustó mucho porque debería llevar hecha un par de días y estaba algo seca y nada esponjosa, para no repetir, vamos.

Y todo esto por el “módico” precio de 36,75€. Casi 20€ por cabeza, que nos ha compensado porque ninguno de los dos nos queríamos meter en la cocina a hacer la cena. Y de vez en cuando no está mal.

Balance: recomendable para de vez en cuando.